Las Cigalas o Langostinos, como mejor se conocen en Galicia, son crustáceos que habitan especialmente en aguas atlánticas y mediterránea pero pueden vivir en todo tipo de mares y océanos, puesto que se adaptan a distintas situaciones; y según la especie de la que se trata se encontrarán más en una zona o en otra.

Debido a esta cualidad de adaptarse a diversos ambientes, las cigalas o langostinos son conocidos en todas partes del mundo y están presentes en casi todos los platillos que son preparados con mariscos.

La cigala se halla a unos 100 metros de profundidad por debajo del mar, relativamente próximos a las costas, en las zonas con arena, cerca de playas y también cerca de las desembocaduras de los ríos, donde las corrientes de agua cambian.

La cigala es denominada dependiendo de la zona donde provenga y una de las más conocidas en España es la cigala de Marín, que es el puerto donde se descarga los mejores ejemplares de este marisco.

A la hora de comprar cigalas debemos cerciorarnos de que estas son de buena calidad y para saber esto es importante observar su color, si estas tienen color intenso y mayor tamaño, se encuentran en óptimas condiciones para ser parte de un delicioso platillo.

La forma más frecuente de preparar las cigalas es hervida o abierta a la plancha, la primera manera nos permite degustar el fuerte sabor a mar de este crustáceo, siguiendo una vez más las pautas de la cocina tradicional tan característica de Galicia de conservar, en la medida de lo posible, el sabor original de sus productos de mar, que son tan reconocidos en todo el mundo.

Posted on: enero 31, 2015
Categories: Uncategorized

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